DESARROLLO DE
LA ADICCION
No todos los adolescentes o personas que consumen drogas se
vuelven adictos; unos las prueban y no les gusta. Otros las
usan no adictivamente por muy poco tiempo y eventualmente
paran. Sin embargo otros, se vuelven totalmente adictos. La
evolución que se da de usar una droga a convertirse en un
adicto a ella se desarrolla en un periodo de tiempo, entre
meses a años. Por lo tanto es conveniente el categorizar este
proceso en tres etapas muy claras: uso, abuso y adicción.
USO
El uso de drogas generalmente comienza en la adolescencia,
usualmente con la nicotina del cigarrillo, y va progresando de
la nicotina al uso de alcohol y drogas ilícitas.
Inicialmente, el uso de las drogas se ve limitado a los
fines de semana. Sin embargo, mas tarde, el uso comienza a
darse entre semana, pero únicamente por las noches. Los
adolescentes aprenden que la droga les provee de esa sensación
que desean y esto se da cada vez que la usan. Aprenden a
controlar el nivel de esta sensación regulando la cantidad que
consumen. En este punto ellos están en la capacidad de quedarse
con esa droga o dejarla. Debido a que el consumo se da con
otros amigos, a esta etapa se la conoce como de uso social.
ABUSO
En esta etapa, aumenta la frecuencia del uso de la
droga. Los adolescentes comienzan a mantener su propio stock, y
pueden comenzar a usar drogas cuando están solos, sin la
necesidad de estar con los amigos. Sin embargo, el uso de la
droga continua siendo por las noches, y en los fines de semana.
Los consumidores todavía están en la capacidad de poder
controlar el tiempo, la cantidad y las circunstancias para
consumirla. Es muy raro el que vayan al colegio o a la casa
intoxicados. En esta etapa los adolescentes ya desarrollan
cierto grado de tolerancia, así que tienen que aumentar la
cantidad de la droga para lograr el mismo efecto. Tienen muy
pocos y ocasionales conflictos con sus padres, profesores y la
policía.
ADICCION
En esta etapa, el uso de la drogas es diario, o
prácticamente. Comienzan a usarlas durante la semana al igual
que en las noches y fines de semana. El desarrollo de la
tolerancia llega al punto que se necesitan grandes cantidades
de la droga para llegar al efecto deseado, “high”. El Bloqueo
Informativo y de Memoria ( no recordar lo que se hizo cuando
estuvo bajo la influencia de una droga ) comienza a ocurrir y a
volverse cada vez mas frecuente. Los consumidores ahora
prefieren consumir solos en lugar que con amigos, y las drogas
se convierten en el mayor enfoque de sus vidas, lo cual gira
alrededor de obtener las drogas, donde, cuando, cuanto, donde
guardarlas y cuando consumirlas. Casi todas las actividades
involucran drogas y amigos que también las consumen. Ya no
tienen ni se llevan con los amigos y la gente que no consume
drogas. Cuando son confrontados por algún miembro de la familia
o un amigo, niegan tener un problema con su consumo de drogas.
Las relaciones familiares, el desempeño académico o laboral, y
su salud se van deteriorando progresivamente. Quien se
encuentra en esta etapa corre el riesgo de ser arrestado o
estar en riesgo de muerte si protagoniza algún escándalo o si
tiene un accidente automovilístico o simplemente es detectado
conduciendo bajo la influencia de drogas, incluso hasta se
puede dedicar a traficar y vender drogas (pusher).
Los síntomas de abstinencia se pueden presentar con
muchas de las drogas si la persona para el consumo en esta
etapa, el adicto siente gran ansiedad por consumir la droga.
Ahora necesita usar la droga para sentirse normal. La falta de
control se hace presente; eso es, que la persona adicta no
siempre esta en la capacidad de poder parar una vez que comenzó
a consumir. La compulsión por usar la droga es abrumadora. El
uso de la droga continua a pesar de todas las consecuencias
adversas que le ha traído. El adicto se niega a si mismo y a
los demás que las consecuencias adversas que esta viviendo son
un resultado de su consumo de drogas.
CRUZANDO LA PARED
El proceso progresivo que se da con la adicción se lo conoce
como cruzando la pared. En esta etapa, la persona puede bajar
el consumo o pararlo, como lo hemos descrito anteriormente, sin
embargo, el tratar de parar el consumo ya no es una cuestión de
poder escoger. En esta etapa, los intentos de parar de consumir
se asemejan a darse la cabeza contra una pared. Ya es muy
difícil lograrlo sin ayuda profesional. La progresión que se da
desde el uso de la droga a la adicción – dependencia – se da
mucho mas rápido en adolescentes que en adultos, fenómeno
llamado telescopio. La razón para esto no es aun determinada,
pero puede estar relacionada con el hecho que el cerebro de un
adolescente esta en proceso de desarrollo.
Todas las drogas de abuso tienen capacidad para producir un
EFECTO DE REFUERZO. Se entiende que una sustancia produce
refuerzo cuando, después de haber sido consumida, aumenta la
probabilidad de que el sujeto se esfuerce por volver a hacerlo
en el futuro. Con la búsqueda de las diferentes sensaciones y
experiencias, la droga produce un refuerzo positivo o
recompensa.
Uno de los principales problemas para asumir el papel de los
efectos emocionales o psicotrópicos en el desarrollo de la
dependencia esta relacionado con el hecho de que, con el uso
continuo de una droga, desaparecen los efectos placenteros y,
sin embargo, el sujeto persiste en su intento por consumirla.
Esto ocurre porque las drogas actúan sobre una serie de
estructuras cerebrales donde también provocan sus acciones:
“las recompensas naturales”. La comida, la bebida y el copular.
Estas tres conductas, de comer, beber y copularse tienen que
estar recompensadas, ya que si no ocurriese así la especie se
extinguiría. Las estructuras cerebrales donde se regula que
dichas conductas sean satisfactorias, son las mismas en las que
actúan las drogas, de forma que acaban teniendo un valor
importantísimo para el individuo dependiente, casi al mismo
nivel que las otras recompensas naturales. Esto explicaría que
una vez que el individuo se ha hecho dependiente, su tendencia
a consumir droga ya no estaría relacionada con los efectos mas
o menos agradables de la sustancia, sino con el valor que esta
ha adquirido por interaccionar con las estructuras cerebrales
que regulan el refuerzo de las recompensas naturales.
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